Caminando hacia la salud cerebral: el enfoque de la Dra. Sandison para prevenir el Alzheimer

Instructions

El envejecimiento cerebral y la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer representan un desafío complejo que exige una visión holística. No se trata de soluciones simplistas basadas en un único elemento, sino de la integración de diversos aspectos del estilo de vida. Esta filosofía es el pilar del trabajo de la Dra. Heather Sandison, una destacada especialista en medicina neurocognitiva, cuya investigación y enfoque integral han ganado reconocimiento global. Su libro, aclamado en Estados Unidos, enfatiza la capacidad de revertir o mitigar los efectos del Alzheimer mediante cambios significativos en el estilo de vida y la nutrición, adaptados a las necesidades individuales. A medida que la población envejece, la importancia de estas estrategias preventivas se vuelve aún más crítica, especialmente para aquellos en mayor riesgo.

En su investigación de 2023, la Dra. Sandison demostró cómo ajustes personalizados en la alimentación y el estilo de vida pueden generar mejoras sustanciales en pacientes. Su enfoque trasciende la mera recomendación de actividad física, redefiniendo lo que significa mantenerse “activo” para la salud cerebral. Propone el concepto de “ejercicio de doble tarea”, que simultáneamente involucra el cerebro y el cuerpo, como la estrategia más eficaz. Esta metodología no solo se aplica a la prevención del Alzheimer, sino también a la de otras formas de demencia, ofreciendo una perspectiva innovadora sobre cómo podemos proteger nuestra cognición a medida que envejecemos.

El ejercicio de doble tarea: clave para la salud cerebral

El ejercicio de doble tarea, que simultáneamente involucra el cerebro y el cuerpo, es el pilar de la estrategia de la Dra. Sandison para prevenir el Alzheimer. Esta aproximación va más allá de la actividad física convencional, promoviendo acciones que demandan tanto esfuerzo mental como corporal. Un ejemplo sobresaliente es caminar mientras se mantiene una conversación significativa. Esta práctica no solo estimula el sistema cardiovascular, sino que también desafía las funciones cognitivas, como el procesamiento del lenguaje y la memoria, lo cual resulta fundamental para la resiliencia cerebral. Este enfoque es crucial a partir de los 50 años, cuando el riesgo de deterioro cognitivo comienza a ser más significativo.

La Dra. Sandison subraya que el simple acto de caminar, combinado con la interacción social y el diálogo, constituye una de las formas más efectivas de ejercicio preventivo. Al integrar una actividad física accesible y de bajo impacto con el compromiso mental de una conversación, se fortalecen las conexiones neuronales y se mejora la función cerebral general. Es vital mantener un ritmo que permita el diálogo fluido, evitando el agotamiento, lo que diferencia esta práctica de una caminata puramente deportiva. La meta es sudar ligeramente sin perder la capacidad de hablar, maximizando así los beneficios cognitivos y físicos. Este tipo de ejercicio, que se puede adaptar a diferentes niveles de condición física, es una herramienta poderosa en la lucha contra el Alzheimer.

Hábitos integrales para una mente resiliente

Más allá del ejercicio de doble tarea, la Dra. Sandison aboga por un enfoque holístico que integra diversos hábitos para promover una mente resiliente. Reconoce que la soledad es un factor de riesgo importante para la demencia, por lo que anima a las personas a expandir sus círculos sociales y buscar activamente la interacción. Para aquellos que no pueden caminar en compañía, actividades como las coreografías de baile ofrecen una excelente alternativa, combinando el movimiento físico con la estimulación mental. Además, actividades que permiten la reflexión interna durante una caminata, como hablar consigo mismo para organizar pensamientos, también pueden ser beneficiosas.

Como médico naturópata, la Dra. Sandison también enfatiza la importancia de un entorno libre de tóxicos. Recomienda el uso de productos de limpieza y cuidado personal con ingredientes naturales y una ventilación adecuada del hogar para reducir la exposición a sustancias nocivas. En cuanto a la nutrición, promueve una dieta cetogénica rica en vegetales, grasas saludables y alimentos integrales, mientras desaconseja los ultraprocesados. Esta dieta favorece la producción de cetonas, que no solo proporcionan energía al cerebro, sino que también ayudan a reducir la inflamación. Finalmente, la gestión del estrés crónico y la garantía de un sueño reparador son considerados factores críticos, respaldados por la ciencia, para prevenir enfermedades neurodegenerativas, completando así un plan integral para la salud cerebral.

READ MORE

Recommend

All